El material principal utilizado para la mallasobra es el polietileno de alta densidad. Esta característica se atribuye a que tiene un tejido central, hilado PES de alta tenacidad. El recubrimiento de lacado intensifica la adhesión al sustrato PCV. Este material no es tóxico.
Se recomienda realizar costuras en las confecciones. El hecho de que sea ojillado, facilita su instalación ya que gracias a esta característica es posible incorporar cables de acero en las bolsas confeccionadas. Se utiliza tornillería y accesorios necesarios para fijarla con precisión y fuerza. Una vez instalada está libre de mantenimiento.
Además de que el material se distingue por ser retardante al fuego, su la alta durabilidad de este material está asociada -entre otros aspectos- con que evita la formación de moho.
Con este material la malla sombra adopta una cualidad refractaria y de traslucidez. Además, hay 50 colores diferentes para elegir. Esta gama cromática facilita la adaptación al ambiente en el que se integra.
La protección solar está garantizada por este material y se debe a su alta calidad. Esta condición le permite cumplir con los estándares internacionales.
